Cuenco Tibetano con Grabados - 11 cm
Cuenco Tibetano con Grabados - 11 cm
SKU:MT027
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Fabricados tradicionalmente con 7 metales, actualmente se hacen con una aleación de cobre y zinc de excelentes propiedades sonoras. Sus gruesas paredes producen sonidos de extraordinaria duración. También vibra cuando se desliza el mazo en torno al borde superior externo variando la presión o la velocidad.
Nota: hecho de forma artesanal, el cojín puede ser distinto del mostrado.
Características técnicas
Características técnicas
- Descripción: ø11 cm x H 6 cm. Aleación de cobre y zinc. Con mazo, cojín brocado y bolsa tela.
Envios y Devoluciones
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VIBRACIÓN Y ARMONÍA
Experimenta con el sonido
Experimenta con el sonido
Cada cuenco emite un sonido único compuesto de un conjunto complejo de notas musicales que le dan su riqueza y componen su timbre, su huella sonora. Los cuencos más tradicionales, elaborados artesanalmente, están hechos de una aleación de cobre y otros metales, a veces llamada "aleación de siete metales" según la tradición. Otros modelos modernos utilizan una aleación de cobre y zinc, conocida por sus excelentes cualidades acústicas.
¿CÓMO SUJETARLO?
El cuenco ha de reposar en una base blanda como la punta de los dedos, la palma de la mano o un cojín. Evita sujetar el cuenco al hacerlo sonar, o el sonido se ahogará.
¿CÓMO TOCARLO?
Lo habitual es usarlo como campana, golpeando el borde superior o el lado externo. Si se tocan varios cuencos a la vez, la vibración resultante multiplica el efecto sonoro.
¿CÓMO HACERLO VIBRAR?
Para hacerlo vibrar, se desliza el mazo en movimientos circulares en torno al borde superior externo, variando la presión, la velocidad o la parte del mazo con que lo frotas.
UNA VIBRACIÓN SANADORA
Los cuencos tienen su origen en los Himalayas hace más de 4000 años. Su vibración intensa y prolongada se oye y se siente. La percepción se acentúa si se aproximan al cuerpo pues lo estimula para recrear su propia frecuencia armónica, eliminando tensiones y desbloqueando la energía en órganos y meridianos. El plexo solar, a la altura del estómago, es una zona muy sensible que suele alterarse en momentos de tensión. La vibración la descongestiona y relaja.
Cuenta la tradición que el sonido de un cuenco al ser tañido limpia el ambiente de energías negativas o bloqueos emocionales y crea un instante de paz. Decía Thich Nhat Hanh: “escuchando la campana, siento que mis aflicciones empiezan a disolverse, mi mente se calma, mi cuerpo se relaja. Nace una sonrisa en mis labios. Siguiendo el sonido de la campana, mi respiración me devuelve a la isla segura de la plena consciencia”.
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Sobre Tierra Zen
En Tierra Zen creemos en los objetos con alma, capaces de transformar tu vida, transmitir sabiduría y serenidad. Cada Daruma que seleccionamos representa ese vínculo entre tradición y propósito, entre belleza y significado.
Forman parte de nuestra colección de piezas japonesas que invitan a detenerse, respirar y reconectar con lo esencial. Porque pensar en tus metas también puede ser un acto consciente de transformación.