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Historia

Barritas de incienso japonés

Las varillas de incienso se inventaron en el siglo XV y el incienso se popularizó. Cuando a finales del siglo XIX Japón entró en contacto de nuevo con Occidente, llegaron a Japón las esencias y perfumes líquidos de los europeos. Y entonces se pusieron a investigar para ver cómo usar estos aceites y perfumes en las barritas de incienso y en 1905 apareció el primer incienso floral: Hana no Hana, barritas de incienso de rosa, lirio y violeta.

Incienso y mirra adoracion de los Reyes

El Antiguo Testamento está plagado de referencias a inciensos. En el libro del Éxodo Yahve ordena a Moisés que debe hacer un altar para quemar incienso "y Aarón quemará incienso aromático sobre él cada mañana" "y cuando encienda las lámparas al anochecer, quemará el incienso; rito perpetuo delante de Jahvé,.. No ofreceréis sobre él incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaréis sobre él libación". El incienso es una oración que se ofrece a Dios: «Suba mi oración delante de ti como el incienso».

Sacerdote egipcio quemando incienso

Desde que el hombre aprendió a usar el fuego, descubrió que algunas maderas, resinas, hojas y raíces desprendían fragancias intensas. Cosa de dioses. Para los egipcios e incienso era el "aroma de los dioses". La primera mención expresa del incienso data del siglo XV a.C.¡hace 3500 años! La encontramos en la tumba de la reina Hatsethsup que había enviado una expedición al reino de Punt (¿Yemen, Somalia?) en busca de incienso, árboles de incienso y maderas aromáticas. Los incensarios abundaban en los templos, los palacios y hasta en las casas más humildes.

Quemador de incienso de Ampurias

El incienso era fundamental en las fiestas, espectáculos de teatro, en el anfiteatro, en las Olímpiadas, en los banquetes privados... Muchas ciudades se hicieron ricas comerciando con incienso, como Pilos, que floreció en la época micénica. Alejandro Magno al tomar la ciudad de Gaza, acumuló entre los preciosos objetos del botín de guerra 500 talentos de incienso y 100 de mirra.

Incensario totonaca AD 900-1521

El uso de la resina fue una práctica ampliamente difundida en América precolombina. Se han rescatado impresionantes ofrendas de copal del Cenote Sagrado de Chichen Itzá, y de la laguna de la Luna, en el Nevado de Toluca, así como las esculturas de esta resina encontradas en el Templo Mayor de Tenochtitlán. Los copales fueron usados por las culturas prehispánicas para usos rituales, ceremoniales, festivos, terapéuticos y medicinales. Su relevancia logró sobrevivir a la propia Inquisición, utilizándose hasta nuestros días entre numerosos pueblos indígenas y mestizos.

Caja contenedora de incienso Japon

En Japón el incienso entró en el siglo VI con el budismo pues ayuda a generar una atmósfera de profundidad y concentración en la meditación y los rituales de los templos. Pronto el incienso pasó de los templos a la corte imperial dónde los cortesanos competían por hacer las mezclas de aromas más sugerentes. Siempre había incienso para recibir las estaciones del año, para agasajar a las visitas... Los samurais perfumaban sus armaduras para purificar sus mentes y sus cuerpos y crear un aura de invencibilidad. Así salían a la batalla sin miedo a la muerte.